Republica Checa
Republica Checa esta ubicada en el corazón de Europa y forma parte de la Unión Europea. Comparte sus fronteras con Polonia, Alemania, Austria y Eslovaquia. Aunque no posee salida al mar, República Checa goza de la presencia de los ríos Elba y Morava, que recorren el territorio y desembocan en el Mar del Norte, Mar Báltico y Mar Negro.
Esta es una tierra de gran espíritu, donde las tradiciones han sobrevivido por siglos, y donde uno no tiene que viajar demasiado lejos para poder visitar los hermosos castillos y palacios antiguos, considerados grandes atracciones del país. Republica Checa es una país lleno de romanticismo e intriga, donde su gente siempre tendrá un gesto amigable que ofrecer, y de donde se ira llevando consigo una impresión realmente inolvidable de su gente. Los complejos turísticos del país tienen fama de excelencia, desde donde los turistas pueden acceder a las diferentes atracciones que ofrece un país que logró liberarse de la cortina de hierro, solo hace un cuarto de siglo.
El turismo se centra principalmente en su capital, Praga, ciudad que goza de innumerables galerías de arte, museos, espectáculos musicales y teatrales, así como también de una arquitectura maravillosa. Existe una gran variedad de excursiones a los alrededores de la ciudad, que incluyen pueblos de relax como Karlovy Vary y Mariánské Láznì, antiguas colonias como Kutná Hora, o algunos castillos como Karlstejn.
Pero Republica Checa no solo se centra en Praga. Existen muchas ofertas vuelos hacia otros sitios del resto del país. Las montañas de Sumava, al sur de Bohemia son ideales para los que disfrutan con los deportes de invierno. Existen también algunos pueblos medievales muy bien conservados, como es el caso de Èeský Krumlov, que cautiva a sus visitantes por lucir tal como si el tiempo no hubiese pasado por el. Al noreste de Bohemia, las montañas de Èeský Ráj ofrecen variadas rutas diseñadas para los amantes del senderismo y exploración. En Moravia, la parte este del país la vida es muy campestre y rústica, donde los turistas pueden disfrutar de excelentes instalaciones para descansar y disfrutar de la naturaleza.
República Checa posee una gran cantidad de castillos, hermosas iglesias y muchos otros tesoros arquitectónicos. Un país muy conocido por sus buenos músicos, ideal para disfrutar de buenos conciertos y festivales, así como también del popular teatro negro. El país posee un patrimonio cultural envidiable, que evoca principalmente a compositores clásicos como Dvorak, y a escritores como Franz Kafka.
Solo teniendo la oportunidad de ver la maravillosa ciudad dorada de Praga, o los picos más altos de los Montes Tatras, será suficiente para quedar totalmente enamorado de este mágico país. Sus clásicos hoteles, paisajes de ensueño, y por supuesto la calidez de sus habitantes hacen de República Checa el destino soñado para muchos turistas. Aunque los precios han subido relativamente durante la última década, sigue existiendo una gran variedad de ofertas vuelos, por lo que continua siendo un destino bastante económico en comparación con el resto de Europa.
En cuanto a su gastronomía, las especialidades checas se parecen bastante a la comida austro-húngara, donde los escalopes y la carne de cerdo son muy populares. Una de las recetas más populares del país es el bramborak, que consiste en una tarta rellena de patatas, ajo y jamón de Praga.
Los platos a base de carne se sirven acompañados de knedliky, una especie de pan en forma de rosquilla y chucrut. Entre los postres es muy común la tarta de manzana, entre las bebidas abunda la cerveza (rubia, negra, pilsner), el vino tinto, blanco y el espumoso de Bohemia y Moravia. Las bebidas mas tradicionales del país incluyen el becherovka (brandy a base de hierbas) y dos bebidas moravas, slivovice (brandy de ciruelas) y merunkovice (brandy de albaricoque).
Si piensa visitar República Checa, no olvide tener en cuenta las condiciones climáticas. El país generalmente presenta un clima un poco irregular, pero predominan los veranos templados, y los inviernos fríos y húmedos.
La mejor época para visitar Republica Checa es a finales de primavera, entre Mayo y Junio, o a principios de otoño, entre septiembre y octubre. Durante estos periodos suelen haber muchas ofertas vuelos, el clima suele ser bastante agradable y adecuado para realizar todo tipo de excursiones al aire libre y recorrer las distintas ciudades. Sin embargo, a los que prefieren viajar cuando el clima es caluroso y seco, la mejor fecha es durante los meses de julio y agosto.